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martes, 26 de noviembre de 2013

109. COSA TAN SIMPLE



Parecía que dibujar plantas de arquitectura era algo muy complicado pero en cuanto hemos entendido el significado de las líneas y el valor de las escalas se ha convertido en algo tan simple como repetir y mezclar esos cuatro patrones tan sencillos que vemos en la pizarra:

- las paredes de 7 cm, de 15 o de 25/30  a 1/50: dos líneas trazadas con un pilot y un relleno de rotulador rojo.Y cuando las dibujamos a 1/100, una dos o tres líneas hechas de un rotulador algo más gordo.

- las puertas con su hoja y su marco, que encaja o no con el espesor de la pared, han de verse bien a 1/50 o ser un simple esquema a 1/100

- las ventanas a 1/50 mostrando el marco por un lado y el alféizar por otro. Y si es balcón, el marco sólo y en el balcón una pequeña barandilla. Y todo más simplificado a 1/100

- los sanitarios trazados con soltura y sobre todo dando bien la escala, sea a 1/50 o 1/100, y el lugar del fuego y el agua en la cocina sobre la bancada de 60 cms.

Y ya está. No hay que complicarse mucho más. Con sólo eso se dibujan bocetos y croquis excelentes para ver y entender los espacios y a partir de ahí amueblarlos, iluminarlos y decorarlos.



jueves, 7 de noviembre de 2013

106. EL PATITO FEO: EL MARCO



¿Por qué le llamo el patito feo de la decoración? pues porque parece que todos los decoradores le tienen manía: en cuanto pueden lo eliminan y diseñan con cristal y albañilería sin poner nada en medio (!!!). El marco de 7 x 7 cms es, sin embargo, una de las piezas fundamentales en la arquitectura de interiores porque es el intermediario entre la puerta (o más propiamente, hoja) y el tabique, y como decíamos en la pequeña lección anterior, también sirve también como guía para el revoco o guarnecido.

La escuadría de 7 x 7 tiene por un lado el "galce" o resalte para que encaje la hoja (o puerta), y por el lado opuesto una especie de U para recibir el tabique de ladrillo. El mayor problema estético lo va a tener en los laterales donde la junta entre el raseado (de yeso o mortero de cemento) o el alicatado (en caso de baños y cocinas) y el propio marco de madera dibuja una línea siempre irregular. La solución es tan vieja como sencilla: colocar un listón tapando la junta. De ahí su nombre de ese listón: el "tapajuntas".


Como los marcos pueden deteriorarse con facilidad mientras se levantan los tabiques o se rasean las paredes, es habitual ultimamente construir con un premarco de maderas económicas y luego "forrar" el premarco con maderas más caras aprovechando para  hacer cuerpo con los tapajuntas. En la imagen de presentación vemos marcado con rotulador lo que sería un marco tradicional, mientras que lo que se ve en la foto, en realidad, es un premarco forrado con maderas nobles.

¿Por qué le tienen tanta manía los decoradores a los marcos? En primer lugar porque no acaban de aprender que decorar no es sólo un asunto de elegir materiales sino también de resolver los encuentros entre ellos; y en segundo lugar porque si esos encuentros le vienen dados, son caros y tienen mucha presencia (como ese marco de maderas nobles) tienen ya un condicionante muy fuerte en la decoración de una habitación. Las puertas, entendidas como el conjunto del marco y las hojas, son el primer "mueble" de un espacio y hay que ser muy prudentes en su elección para no condicionar la futura decoración.

De ahí su importancia. De ahí la necesidad de tenerlos siempre en cuenta desde el primer momento. No sólo a nivel constructivo sino también decorativo (junto a los famosos tapajuntas). Y cuando digo tenerlos en cuenta, lo digo para que no se nos olvide nunca dibujarlos en nuestros croquis y planos a 1/50.


martes, 3 de abril de 2012

49. MODERNIDAD Y DECORACION (8). LA PUERTA



Si la modernidad fue un castigo para la riqueza decorativa de las ventanas, otro tanto podemos decir de las puertas y de todos sus elementos: las hojas, los herrajes, los marcos, las jambas, los tiradores, los picaportes y los llamadores, por no hablar de todo tipo de ornamentos y tallas posibles en ellas.

La puerta, como elemento arquitectónico, como concepto decorativo, puede llegar a verse desde dos perspectivas antagónicas: en primer lugar como un trozo de pared que se mueve para permitir el paso a las habitaciones -el caso más ejemplar de ese tipo de puertas sería el de las puertas secretas de los palacios barrocos, o el de las puertas correderas de las paredes de las casas japonesas; y en segundo lugar, como el primer mueble de la habitación: habida cuenta de la tradicional construcción de las puertas en madera y del parentesco con las puertas de los armarios (empotrados o no) la elección de las puertas de una casa va a condicionar notablemente la armonía de cada habitación.

Así pues, no dejéis la elección de las puertas y de sus elementos para lo último. No digo que os toméis la decoración de las puertas con la intensidad, por ejemplo, de estas puertas art decó…


 …, pero sí que le dediquéis el tiempo de pensamiento que se merecen dentro de las sensaciones que vais buscando en la decoración de cada espacio de la casa o del bar.